El gato rojo rompe la luna a maullidos.
La princesa despierta asustada, el libro no está en la mesita y la jarra con agua se derrama en la alfombra viejita, los pies de la niña se mojan, se enfría su piel.
En las demás habitaciones todos duermen, la casa estaría casi en silencio.
El gato no era rojo, era azul.
La princesa despierta asustada, el libro no está en la mesita y la jarra con agua se derrama en la alfombra viejita, los pies de la niña se mojan, se enfría su piel.
En las demás habitaciones todos duermen, la casa estaría casi en silencio.
El gato no era rojo, era azul.