martes, 4 de septiembre de 2012

Reflejo


Inseguridad, miedo, malo, rompo en llanto, ya no hay llanto, tal vez están unidas mis lágrimas con mis ideas y carente de razón, todo se esfuma.

Todo parece tan bueno allá afuera, hay gente, “buena gente” cantando y luces, me gustan las luces y teatros a media luz, me fascina la media luz, personas desperdiciando y yo aquí.
Saldré de mi cuerpo, viajare y aprenderé con mis hijos, enseñare… tengo poco que enseñar, quiero más y más tengo que aprender.

La tormenta está aquí, sobre mí, dentro de mí y no hay ganas de desterrarla, el dolor ese dolor que tanto rechace está aquí incubado en mis entrañitas, comiendo de mí, comiéndome por mis miedos por mi locura y lo permito, me rendí ante la ilusión del amor.

Aun así espero que regrese a mí, que mi maldad vuelva a dormir para que mi dulce, mi cariño, mi pureza ¿mi pureza? Si, aún aquí también habita y la protejo y me protege, que mi pureza salga y vivamos hasta morir sin ocultarnos una de la otra. Pero el mal esta suelto, mezclado con bilis, con sangre que dilata mi sexo y mi arteria y mi corazón como una bestia dominante la cual no me obliga, sé que soy eso y soy más, que es parte de mí, lo acepto.

Honor.

 No será fácil, a veces la amígdala jode más de lo que protege. El idilio no se destruyo, se ha puesto más fuerte, aunque mi alma lo acuse d...