jueves, 27 de marzo de 2008

Balún Canán

Vengo a entregarte a mi criatura. Señor, tú eres testigo de que no puedo velar sobre ella ahora que ahora va a dividirnos la distancia. Pero tú que estás aquí lo mismo que allá, protégela. Abre sus caminos para que no tropiece, para que no caiga. Que la piedra no se vuelva en su contra y la golpee. Que no salte la alimaña para morderla. Que el relámpago no enrojezca el techo que la ampare. Porque con mi corazón ella te ha conocido y te ha jurado fidelidad y te ha reverenciado. Porque tú eres el poderoso, porque tú eres el fuerte.
Apiádate de sus ojos. Que no miren a su alrededor como miran los ojos del ave de rapiña.
Apiádate de sus manos. Que no las cierre como el tigre sobre su presa. Que las abra para dar lo que posee. Que las abra para recibir lo que necesita. Como si obedeciera tu ley.
Apiádate de su lengua. Que no suelte amenazas como suelta chispas el cuchillo cuando su filo choca contra otro filo.
Purifica sus entrañas para que de ellas broten los actos no como la hierba rastrera, sino como los árboles grandes que sombrean y dan fruto.
Guárdala, como hasta aquí de he guardado yo, de respirar desprecio. Si uno viene y se inclina ante su faz que no alardee diciendo: Yo he domado la cerviz de este potro. Que ella también se incline a recoger esa flor preciosa - que a muy pocos es dado a cosechar en este mundo- que se llama humildad.
Tú le reservaste siervos. Tú le reservarás también el ánimo de hermano mayor, de custodio, de guardián. Tú le reservarás la balanza que pesa las acciones. Para que pese más su paciencia que su cólera. Para que pese más su compasión que su justicia. Para que pese más su amor que su venganza.
Abre su entendimiento, ensánchalo, para que pueda caber la verdad. Y se detenga antes de descargar el latigazo, sabiendo que cada latigazo que cae graba su cicatriz en la espalda del verdugo. Y así sean sus gestos como el ungüento derramado sobre las llagas.
Vengo a entregarte a mi criatura. Te la entrego. Te la encomiendo. Para que todos los días, como se lleva el cántaro al río para llenarlo, lleves su corazón a la presencia de los beneficios que de sus siervos a recibido. Para que nunca le falte gratitud. Que se siente ante su mesa donde jamás se ha sentado el hambre. Que bese el paño que la cubre y que es hermoso. Que palpe los muros de su casa, verdaderos y sólidos. Esto es nuestra sangre y nuestro trabajo y nuestro sacrificio.
Oímos, en el corredor, el trajín de los arrieros, de las criadas ayudando a remachar los cajones. Los caballos ya están ensillados y patean los ladrillos del zaguán. La voz de mi madre dice mi nombre, buscándome.
La nana se pone de pie. Y luego se vuelve a mí diciendo.
-Es hora de separarnos, niña-
Pero yo sigo en el suelo, cogida de su tzec, llorando porque no quiero irme.
Ella me aparta delicadamente y me alza hasta su rostro. Besa mis mejillas y hace una cruz sobre mi boca.
- Mira que con lo que he rezado es como si hubiera yo vuelto, otra vez, a amamantarte-.

Fragmento BALÚN CANÁN
Rosario Castellanos.

miércoles, 12 de marzo de 2008

Por Lemusito

Esto me lo escribio un amigo. gracias por saber como levantar una sonrisa.

Enhiesto, inerte, absorto; y al mismo tiempo agradecido con la inefable causa de tus salobres lágrimas, con lo que te halla invitado a conquistar mi pecho imponiendo tu inundada faz,
sin importarme la impía razón que acompaña tu pena, la cual ahoga como nunca esos ascuos ojos, otrora tan serenos.

Uso gracejos que triscan en tu corazón más sutilmente que el estereotipado garbo que utilizo para atar tu atención a mis palabras; hoy su objetivo no es que me mires, sino que mis labios exhorten a los tuyos a aniquilar distancias, cual garbino al noreste, ya no más precito a besar tus mejillas, ya no más asfixiado por ilusiones.

Ya no más palabras que alarguen la frágil línea que nos separa; las letras mueren y dominan las acciones, lideradas por el roce de mi mano sobre tu rostro, tanto para advertirte cuanto para guiarte y, artos ambos del suplicio… renunciamos a él.

¿Complejo?... si pero hermoso.

sábado, 8 de marzo de 2008

No hay mas

El amor, la vida, la muerte y el cielo están en un solo lugar...dentro de nosotros. Hagamos el mundo nuestro.
Porque solo se vuela hacia arriba y se camina hacia adelante.

terrenal

“Y el corazón es libre de hacer lo que le plazca, hasta que se funde con otro y empieza a vivir los desfortunios que padece el terrestre común”

Carta

Carta

…“Cuando te digo te amo, me gustaría que entendieras mi mundo, realmente ahora me doy cuenta de que ninguna palabra sabe expresar realmente al alma”

Cuando caiga la tarde emprenderé una batalla y me dirás apóstata
Y no quiero ser recuerdo ni hacer de ti un pasado
Para no extrañarte,
Para no mentirte,
Para no lastimarte;
Te lastimo los trescientos sesenta y cinco días del año
Tres veces al día a propósito y siete más sin que lo sepa.
Después de todo el dolor es el mejor instrumento de la vida; la lección que no olvidamos.

Aun cuando cierres los ojos para no verme, me sentirás comiéndote por dentro;
Aun cuando me detestes y destruyas, mi néctar tibio seguirá cayendo en tus labios
Desearía ir a buscar mi razón en tus labios.
Solo necesito un espacio, un tiempo, una voz y bailar un vals eterno.

(Discúlpame por ocuparte aquí, pero me doy cuenta de que eres mi máxima inspiración.)

Lujuria

De razones
El amor que ronda a veces como la muerta al moribundo,
No sabe, realmente no sabe el daño que provoca y lo inoportuno que es,
Y aunque trato de escapar y agacho la mirada y muerdo los labios para evitar sonreírle,
Me seduce, sabe aprovechar mis parpadeos y vuelvo a caer en sus brazos,
Esta vez con el color de piel que designe su injuria.

Del Tacto
Abarquemos algo más que el mundo táctil y efímero.
-Y en esta frase te entrego mi aliento-
Guardemos reposo uno al lado de otro
Deshazte del silencio niño y aprende a escuchar cuando no hablo,
Rómpete en mil pedazos y aprende a construirte,
Solo así sabrás de lo que te hablo.

Bienvenida

Cuando era niña, soñaba con un lugar maravilloso el cual estaba descrito para mí... Hoy sé que no debo descansar hasta encontrarlo, palparlo con mis propias manos y oler su húmeda tierra; que sus aves me digan “Bienvenida".

Honor.

 No será fácil, a veces la amígdala jode más de lo que protege. El idilio no se destruyo, se ha puesto más fuerte, aunque mi alma lo acuse d...