sábado, 8 de marzo de 2008

Lujuria

De razones
El amor que ronda a veces como la muerta al moribundo,
No sabe, realmente no sabe el daño que provoca y lo inoportuno que es,
Y aunque trato de escapar y agacho la mirada y muerdo los labios para evitar sonreírle,
Me seduce, sabe aprovechar mis parpadeos y vuelvo a caer en sus brazos,
Esta vez con el color de piel que designe su injuria.

Del Tacto
Abarquemos algo más que el mundo táctil y efímero.
-Y en esta frase te entrego mi aliento-
Guardemos reposo uno al lado de otro
Deshazte del silencio niño y aprende a escuchar cuando no hablo,
Rómpete en mil pedazos y aprende a construirte,
Solo así sabrás de lo que te hablo.

No hay comentarios:

Honor.

 No será fácil, a veces la amígdala jode más de lo que protege. El idilio no se destruyo, se ha puesto más fuerte, aunque mi alma lo acuse d...