La mujer que amo tiene sucios hasta los dientes, se ha metido en un agujero y parece que no pretende regresar, me hace sentir bien con solo acercarme a su regazo, su calor fue la primera maravilla que conocí.
- ¡Irónico! - Ahora sus latidos me hacen sentir incertidumbre. Yo quisiera hacer algo para limpiar sus manitas sucias y sacar las marañas de su cabeza.
La mujer que amo es inteligente, fuerte y no se derrota con facilidad, lástima que sean mentiras la que la protegen,
¡Mujer que amo! utilízame como escudo o bastón o espada, pero voltea y ve que me desangro si sufres.
Voltea y detén la muerte de este precioso sentimiento. Regresa pues a besos tal vez se pueda reparar tu corazón.
- ¡Irónico! - Ahora sus latidos me hacen sentir incertidumbre. Yo quisiera hacer algo para limpiar sus manitas sucias y sacar las marañas de su cabeza.
La mujer que amo es inteligente, fuerte y no se derrota con facilidad, lástima que sean mentiras la que la protegen,
¡Mujer que amo! utilízame como escudo o bastón o espada, pero voltea y ve que me desangro si sufres.
Voltea y detén la muerte de este precioso sentimiento. Regresa pues a besos tal vez se pueda reparar tu corazón.
1 comentario:
alguna vez alguien me dijo que las cosas materiales no valen la pena y yo lo creia, hasta este momento en el que dejo al paso mi infancia y juventud, entiendo que no lograre la vida solidaria sin un poquito de esa materia que tu eres para mi.
Publicar un comentario