martes, 8 de abril de 2014

Día normal.

Me gusta la gente descuidadamente enamorada, de esas que estorban en el vagón o escaleras. Los que descuidadamente hacen promesas, blasfeman con el tiempo, se redimen al hacer el amor, de su piel brota amor, puro amor. Descuidadamente ríen, lloran, besan, suspiran, desean. Descuidadamente se rompen el corazón uno a otro... Y el corazón se va volviendo cuidadoso... De ello no se escribir, lo desconozco.

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