Miro compulsivamente,
Miro y mientras enfermo.
Te conduces como lo dicta la brújula descompuesta en tu pecho,
Escucho tus carcajadas y sin estar,
Sé de tus ojos llenos de lágrimas frías,
Sutil maldad.
No, no somos tan diferentes.
No será fácil, a veces la amígdala jode más de lo que protege. El idilio no se destruyo, se ha puesto más fuerte, aunque mi alma lo acuse d...
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